Duplicidades

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ESQUIVANDO DUPLICIDADES

Es tiempo de Cuaresma, tiempo de conversión, de catarsis…de complicidad con nuestras convicciones y el momento clave para arrepentirnos de nuestros errores y cambiar algo en nosotros y nuestra gestión para mejorar, para ser más eficaces y eficientes. Debemos – en definitiva – cambiar de modelo de vida.

La epistemología económica, sus ciclos y los graves errores en la gestión del PSOE, nos han conducido a una difícil situación financiera y a un desajuste emotivo – social que amenaza con erosionar los pilares básicos del estado del bienestar, y los municipios no son ajenos a esta realidad; Tenemos menos ingresos que nunca, hemos asumido la gestión de servicios cuya competencia no está definida, arrastramos problemas de financiación de las haciendas locales y además debemos prestar todos los servicios que los vecinos demandan con la máxima eficacia y austeridad en el gasto público.

Debemos asumir el reto de recuperar la confianza de los ciudadanos en la clase política. Señores, este reto también recae en los alcaldes y concejales.

En momentos difíciles como los que vivimos, especialmente duros para muchas familias, los ciudadanos exigen a la clase política, soluciones eficaces. No me cabe duda, que desde el municipalismo podemos y debemos afrontar de primera mano la regeneración de la vida pública, aplicando para ello toda nuestra determinación, la máxima innovación y la necesaria austeridad en las medidas a adoptar. Hay que lanzar un mensaje de profunda confianza en el municipalismo. La cercanía al vecino, ha motivado que los Ayuntamientos no hayan permanecido insensibles a los problemas cotidianos y han asumido competencias que en casos, no estaban obligados por legislación. Competencias, que, con el paso del tiempo, se han ido consolidando por la vía de los hechos consumados. Necesitamos un nuevo marco regulador. El punto de partida de este nuevo marco regulador es sencillo. Una competencia…una administración responsable. Un Ayuntamiento puede contribuir a generar unas condiciones favorables para la creación de empleo, lo que nunca podrá hacer es creerse en la capacidad de ser un creador de empresas.

Durante estos últimos años de gobierno del PSOE, en nuestro país, se han aplicado técnicas de gestión que han provocado que desde la administración pública se ejerza una competencia directa y desleal al tejido empresarial. Las duplicidades no solo existen entre las administraciones públicas sino también con el sector privado.

Debemos ser conscientes que para la recuperación del país no existen atajos. Lograremos el objetivo únicamente, desde la contención del gasto público, la eficacia en la gestión de proyectos y servicios, la solidaridad y unión de todos y la participación activa del tejido empresarial. En definitiva, la suma de todos.

Borja Gutiérrez Iglesias

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